Isaac y la ciudad

Epílogo.

 

La luz se cuela por la ventana y despierto… éste no es mi recámara, ¿dónde fregados me he metido? Trato de levantarme pero el trasero me duele como si anduviera rozado y con eso, ya me doy una idea de qué pasa.
Veo por la ventana y descubro con asombro que ésta no es mi ciudad. Fuck! Busco información de dónde estoy y veo “Hotel Reforma” en las toallas, jabones y shampoos del tocador. Sí, no estoy en mi ciudad. Ahora trato de encontrar mi celular y está en el cajón del tocador, 7 mensajes sin leer y 10 llamadas perdidas, todas, de mi madre. Más fuck! ¿Qué demonios he estado haciendo?

Junto a la lámpara de noche veo un post it rojo diciendo “Isaac: me la he pasado genial ayer, te dejo tu parte en la bolsa negra. Pablo.” Veo la bolsa negra en el piso y al menos, cuento 3 Rolex y un montón de billetes que han de ser más de  30mil pesos. Ahora entiendo todo y como idiota, me pongo a llorar y a reírme como idiota, todo a la vez.Ha vuelto a pasar y creo que ahora mucho más fuerte que nunca. Es mejor que me vaya y tratar de saber qué pasó y qué puedo arreglar.

Maldito Isaac.

2 thoughts on “Isaac y la ciudad

  1. Estupenda combinación de imágenes, letras y música.
    Me gusta mucho tu espacio; me parece elegantísimo.

    Voy a seguir husmeando -si me lo permites-, trataré de no hacer mucho ruido.

    Saludos.

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